Una Celebración Sin Tiempo
Por Martín A. G. G. y Angel H. G. G.
¿Qué se puede
decir de una agrupación que por quince años
ha superado todas las barreras?
Surgió de la febril imaginación
de un joven alemán nacido en Frankfurt, de un
apasionado de las artes y amante de Mozart, uno que
careció de instrucción formal, pero cuyo
amor por la música lo llevaría a fundar
un excelente grupo y una casa discográfica; o
sólo que sin ellos nuestra vida no sería
la misma, nos referimos por supuesto a Lacrimosa y a
Tilo Wolff
Inspirado en el réquiem
de Mozart, a sus escasos 17 años de edad, Tilo
Wolff nombra a su sueño Lacrimosa, un reclamo
de sentimientos y emociones que despierta al momento
de la agonía, su primera obra, Clamor, un disco
con sonidos profundos y melancólicos.
G. Ya conocemos al Tilo emblemático
y casi espectral, pero ¿Cuáles son las
pasiones del ser humano detrás de Lacrimosa?
T. W. Siempre me he considerado amante
de las letras, el periodo Romántico en Europa,
me ha llenado de incontables emociones que procuro compartir
con el público… las emociones en la literatura
de terror, la decadencia en la romántica y la
filosofía de aquellos siglos enriquecen lo que
ha sido mi propia vida y lo que es hoy Lacrimosa…
El miedo que prevalecía
en el mundo durante aquella naciente década,
lo motiva concretar dos proyectos de suma importancia
dentro la escena oscura; el sello discográfico
Hall of Sermon y la consolidación de su primer
disco oficial, Angst, todo un ruego por la vida que
se escapa.
G. Si tienes pasiones, también
sueños, ¿cuáles son los tuyos?
T. W. Nadie sabe que casi no duermo,
tengo sueños sombríos que me inquietan
por la noches, en realidad a todas horas, de repente
me encuentro flotando en un vacío o rodeado por
siluetas amorfas, creo que definitivamente son quienes
me inspiran a desprenderme de mis propios miedos y a
componer.
Llega 1992 y con éste el
segundo disco, Einsamkeit, que retoma y complementa
la línea trazada por el anterior, continuando
así con lo que pareciera ser toda una obra operística,
donde las emociones florecen en medio de la desolación.
G. Tilo Wolff debe desprenderse
por un instante de la música, ¿qué
haces en esos momentos?
T. W. Me gusta mucho el cine, en especial
el de terror, en Europa se ha desarrollado una excelente
escuela para otros artistas en el mundo, por ejemplo,
admiro profundamente el trabajo de David Linch, sus
obras son de un dramatismo desolador que trasciende,
envuelve e impide conciliar la razón.
Al año siguiente, y tras
invadir otros países europeos con su gótica
euforia, llega hasta nuestros oídos Satura, un
disco cargado de emociones cada vez más personales
e introspectivas, en donde destacan las percusiones
y los metales.
G. Entonces debes salir mucho
Tilo.
T. W. En realidad me considero introvertido
y hasta tímido… pero al salir a escena
las emociones del público me tocan, me dan fortaleza,
es algo impresionante.
En 1994, una sensual bruja finlandesa,
dueña de una lánguida mirada decide acompañarle
en sus creaciones y embrujar a su público, se
trata de Anne Nurmi, ex Two Witches. Fue el tiempo de
Inferno, para muchos, cúspide creativa de la
agrupación, en la que se percibe un sonido más
agresivo y provocador.
G. Desde 1998 visitas nuestro
país, ¿consideras distinto a su público
durante un concierto?
T. W. Es impresionante estar ante el
público mexicano, creo que no hay nada más
emotivo en el mundo… en alguna ocasión
cerré los ojos y al abrirlos, me percate que
muchos lloraban, su pasión y entrega me embriaga
de sobremanera.
Las tendencias de los años
siguientes eran eclécticas, por lo que Tilo decidió
explorar esos terrenos en Stille y Elodia, dos discos
que se complementan como una sola y magnífica
obra orquestal, donde incluso, se contó con la
participación de la Orquesta Sinfónica
de Londres, todo un deleite para los sentidos.
G. ¿Qué puedes
decirnos de tus experiencias personales en México?
T. W. El DF y Monterrey son ciudades
preciosas, llenas color, misticismo y de gente hermosa,
me he enamorado de México, de su cultura y folklore,
así como de su cocina, debo reconocer que en
un principio resentí sus efectos, pero cuando
vengo, me fascina terminar un concierto con una deliciosa
cena.
Llegó el año 2001
y con él una renovación del grupo que
hizo posible un disco conceptual y refrescante, Fassade;
dos años más tarde apareció Echos,
un disco con sonidos más arrogantes y emblemáticos.
Y como está fue una época de experimentación,
Tilo se aventuró en un proyecto solista que cambió
su propia escena, Snakeskin y un disco lleno de sonidos
ardientes, Music For The Lost. Pero esta nueva piel
no significó el adiós de Lacrimosa, porque
en el 2005 salió a la luz Lichtgestalt, un disco-celebración
que refleja el reinado de un grupo eterno y magistral.
G. ¿Cuáles son
los planes de Lacrimosa para estos días futuros?
T. W. Para nuestra próxima gira
por México, estaremos grabando nuevo disco en
vivo, esperando capturar esa entrega que sólo
el pueblo mexicano es capaz de demostrar, estaremos
en varias ciudades para agradecer el apoyo que por quince
años nos han ofrecido…
Terminada la entrevista, celebrada
el pasado 4 de octubre por la mañana, Tilo Wolff
se despidió dejando saludos a todos aquellos
amantes de lo etéreo y deseando la mejor de las
suertes al proyecto que hemos iniciado.

Fuente: www.revistagotica.com